Aura
Cuando abro los ojos puedo notar a la chica que conocí aquella tarde en el bosque. Sus ojos se fijan en mi con preocupación.
—¿Citlalcuicani? –me llama y yo no entiendo porque me llama así.
—Iktan, ¿Dónde está Iktan?
—El alfa está siendo atendido por la gran madre y los médicos que trajiste. ¿Por qué son humanos? ¿Ellos saben sobre...?
—Yo también soy humana, ¿acaso no notaste que es diferente mi aroma? –señalo y ella desvía la mirada de mi.
—No es por eso, tampoco quería que sonara a