Para Samira es muy difícil dejarlos ir, aunque su loba se lo ha reclamado que su actitud no es la correcta, su parte humana es más fuerte esta vez.
Cuando Samira conoció a Asher su destinado ya había perdido las esperanzas de encontrarlo era una loba de cierta edad, cuando tuvo a Leo en sus brazos fue su bendición.
Años después nació Alexander y su hija Ruth, pero para Samira, Leo era su tesoro más preciado, había luchado mucho para tenerlo, cuando las expectativas de los médicos eran muy poca