Albert
NewYork-Presbyterian
La ansiedad me estaba consumiendo, dejar a mi hijo en un hospital en Estocolmo para correr a New York por Hilary.
—Señor Western. —escuché que me llamaron, cuando me volví a la voz, era el doctor de mi esposa, me acerqué a toda prisa hacia a él para que me diera información de su estado. —Su esposa está estable, está fuera de peligro.
— ¿Pero a que se debió este infarto? —pregunté de inmediato.
—Estrés, principalmente. Además, está en una edad que tiene que cuidarse