Albert
Estocolmo, Suecia
La comida con los Shaw había sido un caos, Hilary y Johanna estuvieron discutiendo en el despacho a puerta cerrada. Mientras que Leonard, se vació mi botella de mi mejor whisky frente a la chimenea de la sala principal. Aun las palabras de George se repetían en el interior de mi cabeza, palabras que me habían hecho estremecer por primera vez, la mirada llena de odio hacia nosotros era palpable. Y también por primera vez me empecé a cuestionar si de verdad era un hombre