Mundo ficciónIniciar sesiónSin duda, es un hombre demasiado descarado. Es tanto el enojo que me causa lo que ha dicho, que mis ganas de abofetearlo se intensifican, pero, el descarado anticipa cada uno de mis movimientos y por eso, nuevamente estoy contra la pared y su cuerpo, siendo completamente inmovilizada.
Con cautela, intento tantear mis piernas y posicionarlas para golpearlo en sus genitales, pero, el desgraciado parece conocerme tanto que también anticipa ese tipo de reacción y por eso, pierd






