Capítulo 23: El poder oculto.
Adara miraba aquella enorme propiedad que durante siglos había permanecido oculta a todos los miembros del clan Fenrir con la excepción de sus herederos. En aquel hermoso sitio en medio de las montañas, el primer Fenrir había fundado a su poderosa manada. Solo existían tres clanes de lobos con sangre pura en el mundo. El más poderoso de ellos, era el clan Elara, aquellos que, se decía, eran los hijos directos de los dioses de la Luna y el Sol. En segundo puesto, se hallaban los Fenrir, quienes