Desde el punto de vista de Lara
"No te dejaré ir."
Las palabras de Valentino apenas llegaron a mí, pero fueron suficientes para hacer que mi corazón se detuviera. Todavía estaba colgando del borde, una mano agarrada a la de Leo mientras la otra luchaba contra el concreto. Su cuerpo entero temblaba, pero se negaba a soltar a nuestro hijo.
"¡Valentino!" grité. "¡Espera!"
"¡Ya voy!"
La policía finalmente estaba asegurando la cuerda de rescate alrededor de mí. Uno de los oficiales lo ajustó alrede