Jennifer
La angustia hace que mi cuerpo se sacuda en temblores que no puedo controlar. El pánico dificulta mi respiración y estar totalmente a ciegas es una sensación aterradora.
No sé quiénes son las personas que me llevan, cuando me percaté ese lugar estaba atiborrado de gente, luego un pañuelo en mi rostro y me desvanecí.
Ahora me despierto y no veo un carajo. Creo que han puesto una especie de saco sobre mi cabeza, solo logro divisar siluetas. Una a mi derecha, otra a mi izquierda y dos más