—Han pasado tan lentos los años, cinco años en los cuales no he tenido noticias de mi hija, si tan siquiera tuviera un nombre para recordarla, estaba tan ciega al creer que “el” lo hacía por una estúpida venganza que hasta yo creí deberle
—¿No es asi?
—No Raquel, como dije él se estaba cobrando algo en lo que no participe, ya le pagué con creces lo que le debía, ahora él va a tener que regresarme los años de sufrimiento
—¿Crees que eso será posible Annelise?
—Claro que sí, ahora no soy la misma