Al entrar al salón encontré a Jacob cerca de los bocadillos, no sabía cómo descifrar su gesto entre preocupado, interrogativo y feliz al verme.
–Te he estado buscando.
–Estaba tomando algo de aire –expliqué –. Hay demasiadas personas y aún…
–¿Quieres irte? –me interrumpió.
–Ah… bueno… –tartamudeé por la forma en que me estaba viendo –... Es una cena importante para tí.
–Ya hablé con las personas que tenía que hablar y también pienso que hay demasiadas personas, me asfixian.
–Habló el polí