Mundo de ficçãoIniciar sessãoSerían poco más de las seis, tal vez, en el momento en el que Akari salió del agua; tenía la piel vuelta una pasa, y se dejó caer en la arena, alejado de la orilla.
—Estos jóvenes tienen demasiada energía… —soltó cansado y resopló con desgana.
Se quedó mirando el cielo, con la espalda sobre la arena, y detalló sus colores: azul oscuro, con ligeros matices más claros que, dentro







