Capitulo 12

Esos dos hombres se estaban transmitiendo odio con sólo sus miradas. Y yo no iba a quedarme sentada en ese asiento sin hacer nada esperando a que alguno de ellos se le pasará por la cabeza realizar algún acto salvaje o poco cuerdo de su parte.

Abro la puerta del auto y avanzo unos cuantos pasos hasta que llego en donde se encuentran.

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