Había perdido completamente la puta cabeza. No era raro que la gente siguiera casada aunque no se amaban. Nueve años no podían cambiar el hecho de que yo no era el mayor fanático de Ava. Especialmente después del truco que hizo para que me acostara con ella.
“Entonces explícame por qué te parece tan mal que salga con Ethan”, insistió él.
“¡Ya te lo dije, mierda! No me habría importado que saliera con cualquier otro hombre, pero algo me parece sospechoso con ese policía”.
Estábamos dando vu