"¿Y esto lleva así más de cinco años?", pregunta en voz baja.
"Sí... Cuando gané mi primer millón, me hizo mucha ilusión decírtelo, quería que estuvieras orgulloso de mí. Que vieras que no era una simple perdedora". Mi mente se remonta a ese día. "Recuerdo que esperé a que llegaras a casa, pero no lo hiciste, así que me guardé la noticia hasta por la mañana, todavía emocionada por contártelo. Cuando te vi en la cocina al día siguiente me senté a tu lado y te dije que tenía algo que contarte".