Algo debió pasar porque acabé con ellos.
“¿Entonces por qué me acogieron si no querían?”, pregunté.
Todos se quedaron callados mientras ella contestaba: “Cuando Travis tenía dos años consiguió escaparse de casa. Para el tiempo que me di cuenta, estaba a punto de cruzar la carretera. Se acercaba un coche y supe que no podría llegar a él a tiempo, grité de miedo. Mi miedo debió alertar a Winnie. No sé cómo lo hizo, ni dónde estaba, ni cómo se movió. Ese día salvó a Travis, pero acabó en coma d