Capítulo Cincuenta y Dos
Raphael
—Hola, ¿todo bien? —pregunté cuando contesté la llamada de Camilla.
—No, no realmente. Necesito que regreses a la casa ahora —contestó.
—Uhm, está bien. No hay problema. Estaré allí en 20 minutos —dije y colgué el teléfono.
—Bebé, tenemos que ir a casa ahora —le dije a Aurora.
—Pero no quiero irme.
—Regresaremos en otro momento, ¿de acuerdo?
—Está bien.
Empacamos y regresamos al auto y el chofer nos llevó a la casa.
Llegamos y entramos. Camilla estaba en la sala