Trevor se sorprendió de lo mucho que había cambiado Tanya, ya que antes se comportaba como una heredera malcriada, con todo el mal carácter que eso implicaba.
Sin embargo, aunque tendía a ser brusca con la gente, se notaba que todo quedaba en palabras y no en acciones; era bastante inofensiva.
Pero ahora, Tanya no solo demostraba agallas, sino que también era capaz de encontrar la debilidad de su oponente con precisión y asestar un golpe letal.
Por un momento, él también pareció ver destellos de Charlie Wade en Tanya. De hecho, el hombre debió de haberla influenciado tanto que había llegado a lo más profundo de su psique, ganándose su admiración casi devocional.
Aun así, Trevor no estaba celoso ni molesto.
Para empezar, él mismo estaba agradecido y respetaba a Charlie.
Además, se dio cuenta de que Charlie era cercano a su esposa y no estaría interesado en Tanya.
Fue entonces cuando sonó el teléfono en su bolsillo.
Al sacarlo, se dio cuenta de que era el teléfono de Tanya, que e