49. No siempre será una joven
El CEO sonríe de medio lado y niega con tranquilidad, se acerca a ella y planta un beso en sus labios muy delicadamente.
—No vas a morir, tu y el bebé estarán bien.
—¿Cómo puedes estar tan seguro de eso?
—Quiero que confíes en mí, Isabel, ¿puedes?
La joven observa la fiera mirada de Damián y termina por asentir con una leve sonrisa en sus labios, luego la frente de él choca con la de ella y ambos cierran sus ojos. Ella no necesita saber más sobre el bebé, esperaría a que naciera.
Lo que menos d