**QUINN**
Grayson realmente puso a prueba mi paciencia. Es por su culpa que no puedo dormir.
Porque, mientras duerme, mueve las piernas y los brazos a su antojo.
Si hubiera sabido que tenía ese hábito al dormir, no le habría dejado quedarse a pasar la noche, de verdad.
Sus manos se movían sobre mi cuerpo y mi cabeza muchas veces. Del mismo modo, sus largas piernas se colocaban sobre las mías, de modo que no podía moverme en absoluto.
Imagina su gran cuerpo musculoso cayendo sobre mi pequeño cue