Mundo de ficçãoIniciar sessãoEntrada la noche, Freya caminaba con paso seguro por los pasillos del templo hasta la entrada del lugar. El espectro estaba ocupado buscando el acceso a ese calabozo sin llamar la atención de su hermana. Mientras que ella hablaba con el Eitak al que le pertenecía su alma.
Más no lo haría con su aspecto actual, no. Ya había tomado prestado la imagen de otra chica







