92. Que Decidir.
Elena
Desperté en mi choza con los primeros rayos del sol, me estiré sintiendo mi cuerpo extasiado y cansado, cuando me giré sobre mi cama para ver al causante de mi alegría, la cama estaba vacía, por un pequeño instante dudé, ¿sería que lo soñé? Me pregunté.
No, definitivamente no había soñado él había regresado, había estado dentro de mí por el resto del día de ayer, imágenes de nosotros dentro del rio mientras succionaba mi pecho y me hacía suya vinieron a mi mente, y pasaron como e