Capítulo 21: El Llamado de la Luna
Aiden y Maya estaban en su refugio; ella estaba acostada, con una temperatura muy alta.
—Estás ardiendo —dijo Aiden, su voz baja y cargada de preocupación mientras permanecía junto al lado de la cueva.
—Estoy bien —soltó Maya entre dientes, cuando otra oleada de calor la atravesó.
—No, no lo estás. Estás temblando, sudando, y tus ojos muestran plata y negro. Eso no es normal, ni siquiera para alguien maldita por la luna.
—Esto no es una maldición, es… otra cosa —murmuró, aunque ni ella creía sus propias palabras.
—Debes alejarte de aquí antes de que salga la luna. Una vez lo haga, sea lo que sea que tienes dentro, eso que has estado intentando enterrar… no se quedará quieto —Aiden entornó los ojos.
Maya se incorporó desde donde estaba acostada, permaneció quieta por un segundo y luego apoyó la espalda.
—No voy a huir. No otra vez. Si esto que llevo dentro quiere salir, lo enfrentaré.
—Ni siquiera estás lista. Maya, por favor. He visto lo que pasa cua