Capítulo 21: El Llamado de la Luna
Aiden y Maya estaban en su refugio; ella estaba acostada, con una temperatura muy alta.
—Estás ardiendo —dijo Aiden, su voz baja y cargada de preocupación mientras permanecía junto al lado de la cueva.
—Estoy bien —soltó Maya entre dientes, cuando otra oleada de calor la atravesó.
—No, no lo estás. Estás temblando, sudando, y tus ojos muestran plata y negro. Eso no es normal, ni siquiera para alguien maldita por la luna.
—Esto no es una maldición, es… otra cos