ELINE BALDWIN
Después de que esa maldita Lenore arruinara todo en el té que preparé para desenmascararla frente a las damas de mi círculo social, las cosas realmente se volvieron irritantes.
Mi felicidad por haber comprado a Anakin apenas pudo durar, ya que ahora tenía problemas más importantes que mi entretenimiento, — y con cierto disgusto, tuve que enfrentar la fría realidad de que Nyla Lenore era lo suficientemente importante como para interferir en mi vida social.
¡Esa maldita idiota, que