Cap. 56
impostor por amor
Manuela
Ni siquiera noté que el anciano venía a mi lado, pero pronto Dom Fernando se sentó en la silla vacía.
— Adiós hija mía, ¿cómo estás? ¡Mi bisnieto te está curando!
— Hola, Sr. Fernando, estoy bien hasta ahora!
— Bene, eso está bien, hija, pero Manuela, es hora de que reacciones, porque mi nieto Ascânio te está demostrando, ¡lo conozco y sé que lo está haciendo a propósito!
— Lo entiendo, pero no puedo exigir ni hacer nada, ¡él no es mi marido! Si está probando a