Mundo ficciónIniciar sesiónEn lo que su ropa estuvo un poco más seca, pensó que era hora de regresar a su casa. No confiaba vagar por las noches, aun existían vampiros sueltos sin amo. Estos eran aún más peligrosos que si lo tuvieran. Decidido se pone en pie bajo la atenta mirada de la joven.
— ¿A dónde vas?
— ¡A casa! Se hace tarde.
— Pero sigue lloviendo, te volverás a mojar. Le dice poniéndose e