*Alejandra*
El mirar su tierno rostro y encontrarme con esos ojitos verdes, me hacen querer comérmela a besos. Toma su biberón tan rápido que me da miedo que se ahogue, es tan golosa cuando es hora de alimentarla, ya sea el biberon o pecho.
Desde el día de su nacimiento han transcurrido cuatro meses, y aún me siento en una burbuja.
Aparto el biberón de su boca, ya que lo dejo completamente vacío. Me acomodo en el sillón con ella en mis brazos extendiéndola en mis hombros para así poder sacarle