La risa fría de Aidair llego a calar encada poro de ángel, ahora no era solo el sentimiento de traición o decepción que la regodeaban también había algo más, era el Aidair estaba al parecer determinado a arruinar lo que sea que ello tenían y eso no le agrava para nada, él estaba allí por una razón, no había posibilidades que viviera a la cabaña donde estaba su hermano, el lugar donde ella precisamente estaba perdida de la nada, no había posibilidad de que el destino solo los hubiese conectado,