Un murmullo de sorpresa recorrió la sala una y otra vez. Estaban apostándolo todo desde el principio.
—Sin embargo… —habló de repente Zack Quinn, atrayendo la atención de todos. Al instante siguiente, clavó una mirada fría en Valeria—. Ella seguirá siendo quien juegue las cartas.
—Por supuesto, mi diosa de la suerte será quien juegue las cartas —aceptó Kinni Yannis sin dudar.
Pero Valeria sintió un nudo de ansiedad. Era evidente que Zack Quinn la estaba apuntando directamente a ella.
Bajó la