Naomi se limitó a escuchar la mayor parte del tiempo. Solo respondía de vez en cuando, si Lydia le hablaba o si Cale hacía comentarios con la clara intención de molestarla en broma.
Aun así, de forma inesperada, el ambiente se volvió mucho más cómodo y la tensión desapareció. Y, por primera vez en mucho tiempo, Naomi empezó a disfrutar de algo tan simple como compartir una cena. Los días siguientes transcurrieron con bastante tranquilidad.
Cale volvió a estar ocupado con el trabajo, mientras que