—Es que te extrañé.
Althea guardó silencio unos segundos antes de reír.
—Nos separamos hace menos de una hora.
—Y fue demasiado tiempo.
Esta vez, Althea rio con ganas. Su risa cálida llenó la habitación.
—Tengo curiosidad —dijo Althea cuando dejó de reír—. ¿Cómo te fue en la conversación?
Daven suspiró.
—Mucho mejor de lo que esperaba.
—¿Chris?
—Ya se calmó.
La noticia alivió a Althea.
—Gracias a Dios. Entonces, ¿ya está todo bien?
—Más o menos. —Daven le acarició la mano—. Chris no se opone.
—¿