Despierto, bastante descansado, hago mi rutina diaria y me coloco jeans, tenis y suéter, voy a la cocina y mi desayuno está servido, ¡buenos días! Amanda, gracias por esto.
—es un placer atenderlo, señor, si necesita algo más puede llamarme.
—ella me llama señor, suena extraño, pero es mi nueva vida de casado. Suena el ascensor y se abre la puerta, en eso entra un hombre que presumo es el tal Luis. ¡Buenos días, caballero! ¿Se puede saber por qué tiene llaves de mi casa y absceso en el ascensor