HOLLY
Mi mente se vuelve una hoja en blanco. La lengua de Asher Van Doren me penetra la boca de manera brutal, olvido que incluso mi sobrina está en la misma habitación, que tengo una orden de restricción y que acabo de firmar un documento en el que se estipula la prohibición al acercarme a cualquier miembro de esa familia.
Poco a poco el hormigueo va pasando, las manos sólidas se aferran a mis caderas, siento sus dedos clavarse en mi piel como fuego.
—¿Tía?
La voz de mi sobrina hace que sal