Mundo ficciónIniciar sesiónMientras voy pensando en mis cosas, mi chica indica que ya es la hora, nos deben de estar esperando a la entrada de la estación, tomamos las maletas y caminamos hacia el punto de encuentro, allí veo a mi amigo, más gordo que de costumbre, unas cuantas canas más que la última vez, aquella donde me lo tropecé y me contó que estaba llegando de participar en la bienal de Venecia, iba acompañado de una señora alta, rubia , de ojos claros, con aspecto helénico y andar felino, de más de cuarenta per







