Salgo del cubículo y voy al loker a dejar mi ropa, pero me llevo la sorpresa de mi vida al ver a Luisa totalmente desnuda, esperando por mí. Lo que más me sorprendió es que no me provocó absolutamente nada, de hecho, la detalle minuciosamente de pies a cabeza y no encontré nada que me llamara la atención, ni siquiera me prendí, así que la ignoré, pasé por su lado.
Abrí el loker y guardé mis cosas, tomé mi toalla y me dirige hacia la puerta, ¡deberías de tener un poquito de autoestima, me parece