—Señora Williams, ¿acaba de llegar o está a punto de irse?— Preguntó Anna mientras llevaba una pila de archivos en sus manos. Casi chocó con Demy, que había venido desde la oficina de Gerard.
—Sí, me voy. Tengo algunos asuntos urgentes que abordar—. Demy ayudó a Anna a reunir los archivos para evitar que se le escaparan de las manos. Forzó una sonrisa amable que desapareció en un instante.
—Está bien. Gracias, señora Williams. Adiós—. Anna siempre se emocionaba cada vez que veía a Demy. Se pr