“Tiniebla”, llamó él.
Un hombre vestido de negro apareció y se arrodilló ante el Rey de Sol.
“Señor”.
“Dirígete a las Llanuras del Sur inmediatamente. Dile esto a James…”.
El Rey de Sol se levantó y susurró algo al oído del hombre.
“Entendido”.
Tiniebla se levantó y se marchó a toda prisa.
Al mismo tiempo, en el Salón de la Asamblea General de la Capital...
Todos los periodistas de la Capital estaban presentes.
En los asientos delanteros estaban las personas prominentes de la C