Según James, deberían separarse de Eternidad y establecer su propio negocio.
Sin embargo, Gladys estaba en contra.
Era obvio que se trataba de una conspiración de Howard y su familia. Abandonar la familia era precisamente lo que querían.
Gladys no podía soportar esto.
Sabían que estaban confabulando. Sin embargo, no podían aportar ninguna prueba y solo podían observar con impotencia.
“Déjamelo a mí”.
El corazón de James se rompió al ver la mirada agraviada de Thea.
Tirando de su mano, la