Thea había perdido la capacidad de razonamiento en este punto.
Ella seguía imaginándose a James tirado en un charco de sangre, su mente repitiendo la escena una y otra vez.
“Su poder fue absorbido…”.
“Él también golpeó a James y lo hirió…”.
Estas palabras continuaron resonando en su cabeza, agitándola.
El odio ya se había apoderado de ella.
“Matar”.
Solo había un pensamiento en su mente: vengar a James matando a la persona frente a ella.
Ella hizo pleno uso de su velocidad. Solo se podía