Graydon se quedó estupefacto durante unos segundos antes de comprender la situación.
Miró a James y soltó una risita altanera al decir: “¿Estás bromeando, James?”.
En respuesta a la incrédula afirmación de Graydon, James dejó escapar una risita arrogante.
Esbozó una sonrisa de oreja a oreja y dijo: “A partir de ahora, ya no eres el subcomandante del Ejército de la Llama Roja”.
“Jaja…”.
Esta vez, Graydon rio en respuesta.
“James, ¿todavía no has entendido la situación? Aunque eres el comand