Capítulo 137
|| PUNTO DE VISTA DE VALERIA ||
Me quedé quieta en el umbral, con la mano ya extendida hacia la manija, cuando la voz afilada de mi padre cortó el silencio del pasillo.
—¿Adónde crees que vas?
Me giré despacio, frustrada, aunque traté de ocultarlo tras una sonrisa educada.
—Al mercado. Solo quería caminar un poco. Tomar aire fresco.
Mi padre cruzó los brazos sobre el pecho, el rostro tan rígido como el mármol.
—Estás castigada.
Aquello me golpeó como una bofetada.
—¿Cómo que castig