Capitulo 11. Dolorosa revelación
Ella levanta la mirada para ver a Phil delante de ella con aquella masculinidad tan atractiva que la hace humedecerse.
—¿Cómo estas esta mañana?
—Buenos días señor Harper—la sonrisa de Phil se apaga en lo que la escucha hablarle de usted —. En seguida le llevo su café.
—De acuerdo.
Ella observa a Phil entrar en su oficina llevándola a soltar el aliento, cierra los ojos y relame sus labios al mismo tiempo.
—Joder, debo resistir.
Phil sigue de largo hasta su escritorio, toma asiento y de inmedia