'¡B*stard!' Murmuró Verón en voz baja y guardó los dos mil pavos. Dijo impaciente: "Ve por las pastillas ya".
No se atrevía a seguir hablando con semejante cobarde.
“Sí, sí..." respondió la dueña y fue rápidamente a por las pastillas.
Cuando Veron tuvo la píldora en sus manos, salió para dársela a Bowen.
"¡Señorita!", En ese momento, el dueño se paró junto a ellos y preguntó con curiosidad: "¿Acaban de salir de la Región Secreta Salvaje Desierta?".
Era evidente que habían salido de allí por