Ronny se secó el sudor de la frente y se apresuró a suplicarle: "Mi buen hermano, Coleman, por favor, no hagas eso. Es mi hermana. Por favor, ten piedad-".
Coleman gritó: "¡Vete al infierno! Deja de actuar como si fueras pariente mío. ¿Quién es tu buen hermano?".
"Sí, sí...".
Después de ser regañado, Ronny no se atrevió a replicar y asintió repetidamente. "Es culpa mía que no sepa hablar bien. Mi buen hombre, por favor, deja ir a mi hermana. Aún es joven y no sabe beber".
Coleman se rio. "¿N