Capítulo 4235
El cambio repentino de la situación desconcertó por completo a los guardias reales. En pocos minutos, Roberto y sus hombres habían conseguido derrotarlos mientras ellos yacían en un charco de sus sangres.

Roberto estaba extasiado. Señaló a sus compañeros y dijo: "Rápido, escondan los cadáveres. Pónganse la ropa y envíen una señal a nuestro campamento".

"¡Sí, Señor!".

......

En la tienda, el Señor Kenny estaba sentado, recargando su energía.

Había quince generales del Nuevo Mundo de pie cerc
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