No fue hasta el quinto artículo de la subasta que dejó sin aliento a las mujeres de la sala. Sus ojos brillantes estaban pegados a los zapatos expuestos, un par de zapatos exquisitamente elaborados de cristal.
¡Era ‘La Adoración del Cristal’!
Yvonne apretó los puños inmediatamente, sus ojos brillaban de emoción. Siempre había querido un par, pero no había podido conseguirlos. Después de encontrarse por fin cara a cara con ellos, estaba decidida a comprarlos.
No podía quedarse quieta mientra