"Voy a darles exactamente lo que quieren", dijo Elena, con los labios curvados en una sonrisa fría y depredadora que pertenecía por completo a la Valquiria. "Volaremos a Ginebra mañana bajo la apariencia de la fusión marítima europea. Dejaremos que los manipuladores del sindicato establezcan contacto. Pero cuando se acerquen a su activo... no se encontrarán con Elara. Voy a meterme en la boca del lobo yo misma. Voy a suplantar a mi hermana gemela."
"¿Estás loca?", rugió Julian, perdiendo el con