En la mansión Lombardi, las cosas se estaban poniendo tensas, habían pasado tres meses en los que Isabella, se había dedicado a trabajar en la compañía de lo Ferrer, ella se iba muy temprano por las mañanas y no regresaba hasta poco después de las diez de la noche
Valentino, se había enfocado de lleno en las terapias, el demás tiempo lo dedicaba a trabajar y a cuidar de su pequeño, pero la situación ya estaba insostenible, ese día era sábado por la tarde, los empleados de la compañía ya habían