Magnolia observaba al hombre, «De hecho es muy guapo.»
Se fijó en los labios de él.
Los dos estaban tan cerca que Magnolia entró en pánico.
Quería empujarlo, pero dio una bofetada en su cara.
El aire del coche se congeló al instante.
Magnolia se quedó de piedra y explicó: —Perdón, no pensé que llegaría a esto... Fue un accidente...
Ricardo la besó.
«Sus labios son un poco fríos, pero tan suaves.»
Magnolia olvidó respirar, después de todo, ya no podía recordar aquella noche que habían int