Magnolia miraba fijamente a Rosalía, con ojos fríos.
Rosalía frunció el ceño y dijo con rigidez, —señorita Tracy M, Esa bofetada de ayer no me la tomé como algo personal contigo. Pero Ricardo, odia que la gente le venga con asuntos personales cuando está trabajando, así que te aconsejo que te vayas. No sea que termines expulsada del grupo y te conviertas en la burla.
Rosalía había sido humillada durante mucho tiempo, y hoy por fin encontró la oportunidad de burlarse de Magnolia.
Después de la bo