Magnolia vio a la señora Vargas caminando hacia la puerta para recogerla, lo que demostraba lo contenta que estaba la señora Vargas con la hija de la familia Gutiérrez.
—Tracy, Teresa lleva tantos años persiguiendo a mi primo y mi primo es indiferente, no hay oportunidad para los dos.
Magnolia enarcó una ceja, —Pero tu tía has dispuesto deliberadamente que esté hoy aquí para que yo sepa lo que tengo que hacer, ¿no?
Era truco obvio.
—Cuando mi primo viene a respaldarte, Teresa no puede hacerte na